Una tarjeta de fidelidad digital es la versión moderna de la clásica tarjeta de sellos o de puntos: en vez de una cartulina que el cliente guarda (y pierde) en la cartera, la tarjeta vive en el móvil, dentro de Apple Wallet o Google Wallet. Acumula sellos o puntos automáticamente y se canjea por recompensas, sin que el cliente tenga que descargar ninguna app.
Cómo funciona, paso a paso
- El negocio crea su tarjeta con su logo y sus colores, y define la recompensa.
- El cliente escanea un QR y la añade a su wallet en dos toques.
- En cada visita, el personal suma sellos o puntos al cobrar.
- Al llegar a la meta, el cliente canjea su premio en la barra.
La tarjeta se actualiza sola y aparece en la pantalla de bloqueo del móvil cuando el cliente entra en el local — un recordatorio gratis para que vuelva.
En qué se diferencia de la de papel
- No se pierde ni se moja: vive en el móvil que el cliente siempre lleva.
- Sin coste de impresión ni reposición de cartulinas.
- Da datos: sabes quién vuelve, cada cuánto y cuál es el ticket medio.
- Lleva tu marca y se puede actualizar sin reimprimir nada.
Si dudas entre seguir con el papel, te lo comparamos en detalle en tarjeta de sellos: papel vs digital.
Sellos o puntos
Hay dos mecánicas según cómo compra tu cliente: sellos («compra 10, llévate 1») para tickets parecidos, o puntos para gasto variable. Lo desarrollamos en sellos o puntos: qué modelo elegir.
Por dónde empezar
- ¿Tienes un negocio concreto? Mira la fidelización para cafeterías o para restaurantes.
- ¿Te preocupa el coste? Aquí está cuánto cuesta un programa de fidelización.
- ¿Listo para montarla? Sigue cómo montar tu tarjeta en una tarde o solicita una demo.