Pedirle a un cliente que descargue una app es la mayor fuente de fricción de un programa de fidelización: la mayoría no lo hace, y los que la instalan acaban borrándola.
La cartera que ya tienen
La tarjeta de Stampita vive en Apple Wallet (iPhone) y Google Wallet (Android), junto a los billetes de avión y las entradas que tu cliente ya guarda ahí. Eso cambia todo:
- Se añade con un QR, en dos toques, sin pasar por ninguna tienda de apps.
- Se actualiza sola: los sellos y puntos aparecen al instante tras cada visita.
- Aparece en la pantalla de bloqueo cuando el cliente llega a tu local, recordándole que vuelva.
Menos fricción, más altas
Cada paso que le pides a un cliente reduce cuántos completan el alta. Sin app:
- No hay descarga, ni registro largo, ni contraseña que recordar.
- Funciona igual en iPhone y en Android.
- La tarjeta lleva tu marca, no la de una app genérica.
¿Y la privacidad?
Al no haber app, no hay permisos invasivos ni rastreo en segundo plano. La tarjeta guarda lo justo para que el programa funcione, conforme al RGPD.
¿Quieres una tarjeta con la cara de tu negocio en el wallet de tus clientes? Mira cómo montarla en una tarde o solicita una demo.
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